Junio llega con calor y con una pregunta que todos nos hacemos antes de encender el aire acondicionado por primera vez en el año: «¿cuánto me va a costar esto en la factura?» La respuesta honesta es que depende. Depende del equipo que tengas, de cómo lo uses y, sobre todo, de la tarifa que tengas contratada. En este artículo te damos los datos reales y los ajustes concretos que marcan la diferencia.
Cuánto consume realmente el aire acondicionado
Antes de hablar de cómo ahorrar, conviene tener claro de qué estamos hablando en términos de consumo. Un equipo split doméstico estándar consume entre 800 W y 2.500 W por hora según su tamaño y eficiencia. Si lo tienes encendido ocho horas diarias durante los tres meses de verano, el impacto en la factura puede ser significativo.
Tipo de equipo | Consumo (W/h) | 8h/día · 3 meses | Coste aprox.* |
Split pequeño (hasta 24 m²) | 800 – 1.200 W | 192 – 288 kWh | 30 – 46 € |
Split mediano (25-40 m²) | 1.200 – 1.800 W | 288 – 432 kWh | 46 – 69 € |
Split grande (más de 40 m²) | 1.800 – 2.500 W | 432 – 600 kWh | 69 – 96 € |
*Estimación a 0,16 €/kWh. Con tarifas menos competitivas el coste puede ser notablemente mayor.
Estos números corresponden a un único equipo en un hogar. Si tienes varios splits o un local comercial con climatización central, multiplica en consecuencia.
El aire acondicionado puede representar hasta el 35% del consumo eléctrico de un hogar en verano. Es el electrodoméstico con mayor impacto estacional, con diferencia.
El ajuste más sencillo: la temperatura del termostato
Si solo pudieras hacer un cambio este verano para reducir la factura, este sería el elegido: subir el termostato dos o tres grados respecto a donde lo tienes ahora.
El motivo es matemático: cada grado por debajo de 26 °C supone aproximadamente un 8% más de consumo eléctrico. Si tienes el aire a 21 °C en lugar de 25 °C, estás consumiendo alrededor de un 32% más de electricidad por el mismo efecto de frescor.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda una temperatura de 26 °C en verano para espacios climatizados. A 24-25 °C con ropa ligera la diferencia de confort es mínima, y la de factura, nada despreciable.
En dos meses de verano con un split mediano, esa diferencia de temperatura puede suponer entre 80 y 120 euros. Solo cambiando un número en el termostato.
Seis ajustes más que se notan en la factura
Cierra el espacio que quieres enfriar
Parece obvio pero se hace menos de lo que debería. Cuando el aire está encendido con ventanas o puertas abiertas, el equipo trabaja de forma continua sin alcanzar la temperatura objetivo. Cerrar persianas durante las horas de sol directo y ventilar por la noche cuando el exterior refresca es la combinación más eficiente.
Mantén los filtros limpios
Un filtro sucio puede aumentar el consumo del equipo hasta un 25%. El aire tiene que forzar más para moverse, el compresor trabaja en exceso y la factura sube. Limpiar los filtros al inicio de la temporada y una vez al mes durante el verano son diez minutos que se pagan solos.
Usa los modos de eficiencia del equipo
La mayoría de splits actuales tienen un modo «Eco» o «Sleep» que regula automáticamente la temperatura y reduce el consumo entre un 20% y un 40%. Si usas el aire por las noches para dormir, el modo Sleep es especialmente útil: ajusta la temperatura gradualmente a lo largo de la noche en lugar de mantenerla fija.
Combina el aire con ventiladores de techo
Un ventilador de techo en marcha genera sensación de movimiento de aire que permite subir el termostato entre 2 y 3 grados sin notar diferencia de confort. El ventilador consume entre 30 y 80 W frente a los 1.000-2.500 W del split. En términos de eficiencia, la combinación es difícil de superar.
Aprovecha las horas de menor precio si tienes tarifa con discriminación horaria
Si tu tarifa tiene tramos horarios, las horas valle (de 00:00 a 08:00 y los fines de semana) tienen un precio por kWh significativamente más bajo que las horas punta. Programar el aire para que funcione a máxima potencia durante esas horas y mantenga la temperatura acumulada durante el día puede reducir el coste eléctrico del climatizador.
Revisa que la potencia contratada esté bien dimensionada
Si tienes varios equipos de climatización y la potencia contratada no está ajustada al consumo real de tu hogar o negocio, puedes estar pagando el término fijo de potencia por encima de lo que realmente necesitas. Una revisión de tu contrato puede suponer un ahorro mensual independientemente del consumo que hagas.
El aire acondicionado no es el enemigo de la factura. Lo es usarlo sin información y con una tarifa que no está pensada para tu perfil de consumo.
¿Qué tarifa conviene más para el verano?
No hay una respuesta universal, pero hay una pregunta que orienta bien: ¿a qué horas usas más el aire acondicionado?
Si el consumo se concentra principalmente en horario diurno laboral, una tarifa fija competitiva te da previsibilidad sin preocuparte por los tramos. Si puedes mover parte del consumo a las noches o los fines de semana, una tarifa con discriminación horaria puede resultarte más económica.
En Clara hacemos el análisis antes de recomendarte nada. Miramos tu consumo real, tus horarios y tu situación actual y te decimos exactamente qué te conviene. Sin vender lo que más nos interesa a nosotros, sino lo que más te conviene a ti.







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